Santa Maria de Oia - Derecha
Listing Details
Marée
- Marea Baja
- Media Marea
Vent
- Norte
- Nordeste
Fond
Roca
Swell
- Norte
- Noroeste
- Oeste
Difficulté
Nivel medio
Accès
Parking
Emplacement
Entorno Rural
Dirección
Derecha
Longitude
Larga
Swell
Necesita algo de mar
Surfistas
Pocos
Youtube
Youtube
La derecha de Santa María de Oia es una ola mítica del sur de Galicia. Esta rompiente se sitúa en el centro de la pequeña bahía de Oia, justo enfrente de su conocido monasterio medieval. La ola recibe energía bruta del océano abierto, es una masa de agua enorme que rompe sobre fondo rocoso, ideal para los amantes del surfing clásico, permite realizar buenas bajadas y maniobrar encima de tablas con tamaño.
El spot funciona de manera regular durante muchos meses del año. Comienza a romper con poco mar, pero su principal virtud es que aguanta un oleaje enorme. En los días de mayor fuerza, la ola llega a soportar tamaños de hasta cuatro metros. Es frecuentada por los surfistas de la zona, tanto en tabla como en bodyboard, y es apta para gente con experiencia en olas de roca y con potencia. Es una rompiente peligrosa y no es recomendable surfear solo, cualquier situación se puede complicar en cuestión de segundos y es mejor estar acompañados. La entrada es fácil desde el puerto y si no tienes mucha experiencia te puedes quedar en la parte final de la ola y surfear las espumas con total seguridad.
El entorno está marcado por una costa abrupta donde las montañas de la sierra de la Groba caen casi directamente sobre el océano Atlántico, en un paisaje dominado por los acantilados bajos y los campos agrícolas tradicionales de la comarca del Bajo Miño. Cerca de la zona se pueden encontrar varios senderos litorales que llevan hacia muestras de petroglifos milenarios, lo que añade un valor arqueológico al paisaje. Por este mismo lugar pasa el Camino Portugués de la Costa, una ruta jacobea que bordea el litoral y que convierte a esta localidad en una parada obligatoria para cientos de peregrinos. El tránsito constante de caminantes añade un ambiente especial al pueblo durante todo el año.
El spot funciona de manera regular durante muchos meses del año. Comienza a romper con poco mar, pero su principal virtud es que aguanta un oleaje enorme. En los días de mayor fuerza, la ola llega a soportar tamaños de hasta cuatro metros. Es frecuentada por los surfistas de la zona, tanto en tabla como en bodyboard, y es apta para gente con experiencia en olas de roca y con potencia. Es una rompiente peligrosa y no es recomendable surfear solo, cualquier situación se puede complicar en cuestión de segundos y es mejor estar acompañados. La entrada es fácil desde el puerto y si no tienes mucha experiencia te puedes quedar en la parte final de la ola y surfear las espumas con total seguridad.
El entorno está marcado por una costa abrupta donde las montañas de la sierra de la Groba caen casi directamente sobre el océano Atlántico, en un paisaje dominado por los acantilados bajos y los campos agrícolas tradicionales de la comarca del Bajo Miño. Cerca de la zona se pueden encontrar varios senderos litorales que llevan hacia muestras de petroglifos milenarios, lo que añade un valor arqueológico al paisaje. Por este mismo lugar pasa el Camino Portugués de la Costa, una ruta jacobea que bordea el litoral y que convierte a esta localidad en una parada obligatoria para cientos de peregrinos. El tránsito constante de caminantes añade un ambiente especial al pueblo durante todo el año.
Map
Images (7)



