Castro de Baroña
Detalles de la ola
Marea
- Marea Baja
- Media Marea
Viento
- Nordeste
- Este
Fondo
Arena
Swell
- Noroeste
- Oeste
Dificultad
Nivel medio
Acceso
15 minutos caminando
Situación
Entorno Natural
Dirección
Pico
Longitud
Media
Swell
Necesita algo de mar
Youtube
Castro Baroña, en el municipio de Porto do Son, es una de las olas de surf más míticas en la zona del Barbanza, en un lugar con mayor carga mística de Galicia debido a la presencia del castro celta que custodia su margen norte.
La rompiente se asienta sobre un fondo de arena muy expuesto, aunque según sea la dirección del swell, puede necesitar algo mar para funcionar. Es una playa de picos variables, que genera tanto derechas como izquierdas, que, en condiciones óptimas, permiten un surf potente y fluido. Su orientación privilegiada la convierte en un receptor directo de los swells del Atlántico de componente oeste y noroeste. El punto de marea es determinante en este spot: mientras que con la marea baja los bancos de arena pueden volverse muy rápidos y algo traicioneros, es en el punto medio de la subida cuando la ola alcanza su mejor forma y recorrido. Es una playa con mucha cultura del surf en la que es muy importante respetar a los locales y esperar tu turno en el agua.
El entorno es estrictamente natural, sin rastro de urbanismo o servicios, lo que obliga al surfista a realizar una caminata por senderos de tierra para llegar a la arena. La playa no cuenta con servicios básicos como aseos, servicios de limpieza, duchas, teléfonos públicos entre otros por lo que debemos contar con provisiones y todo lo necesario para que nuestra visita sea agradable. Antes de bajar a la playa hay un bar. Merece la pena visitar el lugar, no solo por playa nudista y sus olas, si no también por el asentamiento del poblado castrense, uno de los castros más bonitos de toda Galicia, rodeado por el mar y la arena.
La rompiente se asienta sobre un fondo de arena muy expuesto, aunque según sea la dirección del swell, puede necesitar algo mar para funcionar. Es una playa de picos variables, que genera tanto derechas como izquierdas, que, en condiciones óptimas, permiten un surf potente y fluido. Su orientación privilegiada la convierte en un receptor directo de los swells del Atlántico de componente oeste y noroeste. El punto de marea es determinante en este spot: mientras que con la marea baja los bancos de arena pueden volverse muy rápidos y algo traicioneros, es en el punto medio de la subida cuando la ola alcanza su mejor forma y recorrido. Es una playa con mucha cultura del surf en la que es muy importante respetar a los locales y esperar tu turno en el agua.
El entorno es estrictamente natural, sin rastro de urbanismo o servicios, lo que obliga al surfista a realizar una caminata por senderos de tierra para llegar a la arena. La playa no cuenta con servicios básicos como aseos, servicios de limpieza, duchas, teléfonos públicos entre otros por lo que debemos contar con provisiones y todo lo necesario para que nuestra visita sea agradable. Antes de bajar a la playa hay un bar. Merece la pena visitar el lugar, no solo por playa nudista y sus olas, si no también por el asentamiento del poblado castrense, uno de los castros más bonitos de toda Galicia, rodeado por el mar y la arena.
Mapa
Imágenes (13)



