
Llevo más de 30 años entrando al agua, y si algo he aprendido en este tiempo es que el surf no va solo de coger olas. Va de momentos, de respeto, de comunidad. Porque por mucho que avancemos en materiales, maniobras o tecnología, el surf de verdad sigue naciendo en el mismo sitio: en la conexión entre personas y océano.
El mar no tiene dueño. Las olas no preguntan de dónde vienes. No les importa si eres pro o principiante, si surfeas con single fin o corchopan. Solo rompen... y ahí estamos nosotros.
Pero a veces olvidamos eso. En algunos picos, la tensión en el agua es tan densa que corta más que una quilla. Gente gritando, empujando, amenazando. Localismo, lo llaman. Yo lo llamo miedo mal gestionado, frustración o egoísmo. Porque entiendo el cariño por una ola, por un sitio que sientes tuyo. Lo entiendo, lo he vivido. Pero también sé que la violencia no tiene cabida en el surfing.
Desde Surfmarket apostamos por algo distinto: una cultura donde compartir sea más fuerte que imponer. Donde el respeto se gane con actitud, no con gritos.
¿Por qué dejar atrás el localismo?
Porque todos empezamos un día. Todos fuimos novatos, todos remamos por primera vez en una playa desconocida. El surf se basa en aprendizaje constante. Y eso solo se consigue en un entorno de respeto.
El localismo nace del miedo a perder lo que amas. Pero cuando ese miedo se transforma en malas vibras o broncas, perdemos todos.
Reglas no escritas, pero esenciales
Sí, en el agua hay normas. No por obligación, sino por convivencia:
- No saltes olas.
- No robes la prioridad remando por fuera.
- Observa el ambiente, entiende el ritmo local.
- Saluda. Mira a los ojos. Agradece.
El lineup no tiene que ser una jungla. Puede ser un lugar de aprendizaje y de buen rollo, si todos remamos en esa dirección.
El buen ejemplo se comparte
He surfeado en sitios donde el respeto se nota nada más llegar: te saludan, te orientan, te invitan. Lugares donde el surf une, no separa. Y eso no es casualidad. Es cultura.
Hay clubes que organizan clases abiertas, sesiones para gente de todas las edades, días de surf solidario. Esa es la energía que queremos ver más.
¿Eres local de una playa? Sé guía, no guardián de la ola
Si conoces tu ola, tu entorno, úsalos para enseñar. Para inspirar. Porque ser local no te hace mejor, te da una responsabilidad. Y créeme, no hay nada más poderoso que enseñar a alguien con paciencia.
Y si estás de visita, observa. Escucha. Aprende. Respeta. Así funciona esto.
El surf, cuando es real, no divide
Al final, el surf auténtico es el que te conecta. Con el mar. Con otros. Contigo mismo. Y en ese viaje, la violencia no cabe. Solo la pasión, el respeto y las ganas de compartir.
Desde Surfmarket apostamos por esa visión:
Un surf libre, sin miedos.
Una comunidad que sume y que una.
Un océano abierto para todos.
La próxima vez que remes a por una ola, recuerda: no es solo tuya. El mar nos las presta. Y compartir, al final, es lo que lo hace realmente especial.
Surfmarket.org – Comunidad. Respeto. Olas para todos.



